Buenas razones por las que perfumarte


Belleza / viernes, marzo 9th, 2018

El momento de perfumarte es un gesto  que se realiza en un instante casi efímero en el tiempo, sin embargo,  los beneficios a corto y largo plazo son algo fascinante.

¿Quieres conocer cuáles son? Pues sigue leyendo esta recopilación de buenas razones para lanzarte a incluir las fragancias en tu vida.

Conocer más de cerca  el mundo de las fragancias,  implica darte cuenta de la infinidad de posibilidades que nos brindan y nos hace comprender como su uso  ha llegado a ser una práctica tan antigua.

Cierto es que durante algunos periodos de la historia,  su función principal era enmascarar  los malos olores, pero hoy en día basta con mantener una saludable higiene diaria para así libremente poder decidir ante un abanico de fragancias, de mayor o menor durabilidad e intensidad, una elección basada entre otras cosas,  en que te hacen oler bien.

El poder decisivo del olfato

Y es que a la hora de decidir, un olor juega un papel más importante de los que imaginas, Incluso cuando algo nos resulta agradable a la vista, y si no haz la prueba,  piensa en un plato de comida que realmente te guste, o en una estancia agradable como puede ser un Spa… lo que se te ocurra. Todo ello está fenomenal siempre y cuando huela bien, por que de no ser así, tú percepción cambiara de inmediato ¿no crees?, y si no, haz un repaso olfativo sobre las ocasiones en has rechazado algo por que a tu nariz no le resultaba agradable.

Despierta sensaciones

Un perfume siempre pretende mejorar nuestro bienestar, inhalar tú perfume favorito provoca en ti de forma casi inmediata e inconsciente una agradable sensación. Podría definirse como un complemento más pero la diferencia con otros como son las joyas o el vestuario se encuentra en que la fragancia se funde con tú piel, pasando a formar parte de ti y de tu esencia, pasa a ser tu carta de presentación allá done vayas.

Ayuda a mantener recuerdos

El olfato es el sentido que más memoria tiene, nuestro cerebro funciona de una manera en la que hace asociaciones de forma instintiva y automática de personas, lugares, objetos… a fragancias y aromas.
El perfume es un potente desencadenante de recuerdos de todo tipo, incluso aquellos que provienen de años atrás. Puedes comprobarlo por ti misma, oliendo un perfume que dejaste de usar, o incluso la fragancia que desprendía esa persona especial que te acompañó en algún momento de tu vida, verás como te van apareciendo recuerdos en forma de imágenes, sensaciones… sorprendente.

Mi casa huele a…

Las fragancias para el hogar al igual que ocurre con la decoración, aportan personalidad. Un aroma característico produce efectos diferentes a nivel mental y emocional, por ello te recomendamos que pongas especial atención en tu elección, pensando en el tipo e estancia y su funcionalidad.
Hay una gran diferencia entre por ejemplo decantarte por un relajante aroma a dulces naranjas acompañadas de cremosa canela para la sala de estar, que elegir un aroma más fresco y limpio para el interior de tu armario.
Ser recibida por un olor placentero al llegar a casa, puede establecer una conexión muy especial entre ti y lo que significa llegar a tu “templo”. Además recibir a tus invitados de esta manera, es un maravilloso detalle y algo que te caracteriza fielmente.

Ayuda a sentirte más atractiva

Cada vez que olemos algo, además de la respuesta mental, está la emocional. Y esto va más en relación a la consecuencia de que cuando sabes que hueles bien, tú perspectiva y actitud cambia, te muestras de otra manera, más segura de ti misma, de los pasos que das, enciendes tu magia interior.
¿recuerdas la última vez que te sentiste realmente guapa? nosotras sí, y no siempre coincide con momentos donde estuviéramos especialmente vestidas o con el pelo perfecto, pero el estado mental y emocional en el que nos encontrábamos era fabuloso.
De ahí la importancia de emplear herramientas como perfumarte que te facilitan ese camino para acceder más fácilmente a ese estado mental del que te hablamos en el que nos sentimos más atractivas, independientes, vitales y fuertes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *